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Bird se queda con los 1,750 monopatines eléctricos de Lime en la CDMX

En subasta extraordinaria, organizada por la Secretaría de Movilidad, 1,750 scooters fueron asignados a la firma Bird, que ofreció 5,400 pesos por unidad como contraprestacion anual.
monopatines bird
La contraprestación mínima que debían ofrecer las compañías fue de 1,350 pesos por monopatín.

CIUDAD DE MÉXICO. La empresa Bird operará los 1,750 monopatines eléctricos que habían sido asignados a Lime pero a los cuales perdió el derecho luego de que no pagara la contraprestación que la misma empresa ofreció a la Ciudad de México en un primer proceso de subasta.

En subasta extraordinaria, organizada por la Secretaría de Movilidad (Semovi), los 1,750 scooters fueron asignados a la firma Bird, que ofreció 5,400 pesos por unidad como contraprestacion, lo que da un total de 9 millones 450,000 pesos por el permiso anual de operación. En este proceso también participó Jump, que se quedó sin asignación alguna, de acuerdo con un comunicado de la Semovi.

La contraprestación mínima que debían ofrecer las compañías fue de 1,350 pesos por unidad. Las empresas debían entregar hasta 20 propuestas con combinaciones entre monto de contraprestación y número de vehículos.

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Con la asignación a Bird, se completan los 3,500 monopatines que la Semovi autorizó para que circularan en la capital en el periodo 2019-2020. Los otros 1,750 scooters los operará Grin, que obtuvo el permiso en el primer proceso. Aunque esta última empresa dio a conocer a finales de julio el retiro de sus scooters hasta nuevo aviso con el objetivo de hacer mejoras en su servicio y, sobre todo, solucionar el problema de robo de dispositivos, el cual dijo, "representa el mayor reto para la operación de Grin".

Unos días antes, Lime informó que no pagaría la contraprestación requerida para obtener su permiso anual debido a que el proceso de subasta para seleccionar a las firmas operadoras no estaba sustentado en alguna legislación y tenía un fin meramente económico.

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Esa misma acusación la esgrimió también la compañía de bicicletas sin anclaje Mobike, la cual tampoco cubrió en tiempo la contraprestación y las 1,400 bicicletas que le habían asignado fueron subastadas de nuevo en un segundo proceso a Motum y Dezba.

Para la asignación en ambos procesos, la Semovi explicó que se utilizaría un algoritmo de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP) con el fin de elegir objetivamente la mejor combinación de número de vehículos con la mejor contraprestación.

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