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Así se diseñó el interior de la nueva casa del futbol mexicano

La firma Oxígeno Arquitectura diseñó los interiores de la sede de la Femexfut bajo un concepto artesanal y colaborativo. Es Obra del Año 2018 en categoría Interiorismo Corporativo.
Femexfut 1
Femexfut 1 - (Foto: Cortesía Oxigeno Arquitectura)

Nota del editor: Este texto fue publicado originalmente en la revista Obras, en la edición Obra del Año 2018, correspondiente a agosto de 2018. Busca la edición en Vips, Sanborns y  en su versión digital en magzter.com , disponible hasta el 15 de octubre, y conoce las historias completas de todos los proyectos ganadores de Obra del Año 2018.

 

En el edificio que durante 16 años fue la sede de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), en la Ciudad de México, cada piso tenía su puerta y los trabajadores no colaboraban entre ellos. Los 400 empleados estaban acostumbrados a realizar sus actividades en cubículos cerrados.

Esta forma de trabajo iba en contra del espíritu colaborativo de la federación. Por eso, cuando decidieron cambiar de sede a un espacio de casi 8,000 m², optaron por que las oficinas fueran amplias, abiertas y permitieran la colaboración entre el equipo y la Comisión de Arbitraje.

Este fue el reto que asumió Oxígeno Arquitectura, firma que diseña espacios corporativos y que en 2015 se encargó de planear los interiores de la casa del futbol mexicano. La compañía comenzó a trabajar en la iniciativa junto con más de 20 empresas, lideradas por la firma de administración de proyectos JLL México.

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"La empresa encargada del proyecto contrató primero a una compañía que hizo una investigación sencilla sobre las áreas de trabajo, pero no estaba detallada. Por tiempo no lograron completar los interiores y fue entonces que se abrió un concurso para encontrar a la organización que lo realizara", explica Jorge Armendáriz, socio fundador de Oxígeno Arquitectura y responsable del área de Desarrollo de Nuevos Negocios.

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La experiencia previa con inmuebles poco comunes fue lo que permitió a la firma ganar el contrato.

 

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Único y original

El trabajo de los diseñadores corporativos era asegurarse de que el edificio de tres pisos en forma de herradura, construido alrededor de un patio central en San Mateo Otzacatipan, Estado de México, fuera cómodo para que los integrantes de la Femexfut pudieran realizar sus actividades en espacios recreativos y de fácil comunicación, sin ostentación. Por eso, la decoración está hecha de manera artesanal.

"No utilizamos ningún lujo del extranjero.Todo es original y hecho a la medida. Cada plafón es diseñado por nosotros, cada incrustación de metal en las puertas es única, no dejamos nada genérico porque quisimos que la federación tuviera su propia identidad", detalla Jorge Gónzalez-Nájera, también socio fundador de Oxígeno Arquitectura.

Los diseñadores seccionaron los tres niveles del edificio como una rosca de reyes, que fueron 'cortando' en espacios reducidos para asegurarse de que cada área tuviera servicios (baños, fotocopiadoras e impresoras) y se combinaran las zonas al aire libre con las estaciones de trabajo cerradas.

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Al ser un inmueble tan lineal, el reto del equipo era lograr que la sensación de estar parado en un largo pasillo no fuera similar a la de encontrarse en un andén de estación del Metro, sino que cada colaborador que caminara por el lugar hiciera un recorrido con distintos diseños.

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Para lograrlo instalaron plafones con paneles transparentes que dividen espacios sin afectar la transparencia visual. También hay pequeños ambientes rodeados de tela que dan una sensación de privacidad y oficinas individuales, que representan entre 7 y 8% del total del espacio laboral.

Alrededor de 60% de la superficie son áreas de servicio, como cafeterías, salas de juntas, cocina y espacios de trabajo colaborativos. Aquí, las divisiones no existen, son lugares abiertos que funcionan para intercambiar opiniones y recibir invitados.

                                                                    Fotos: Cortesía de Oxígeno Arquitectura

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La academia de futbol se ubica en la parte posterior de la sede, que destaca por la estructura de acero y cristal que simula el palco principal de un estadio y crea un efecto visual de balones. Al tener acceso independiente, estacionamiento y vestidores, la escuela  puede ser utilizada por la comunidad.

En el segundo nivel están las oficinas corporativas de la federación y de la Comisión de Arbitraje, un auditorio para conferencias, un gimnasio y aulas para capacitaciones. En la tercera planta se ubica la presidencia y la sala de consejo, que es el lugar donde se reúnen los dueños de los equipos de futbol. Los tres niveles fueron diseñados bajo las mismas especificaciones.

Otro reto fue enfrentarse a la decoración del tercer nivel, que es el único que se cierra por completo. Los profesionales tenían que utilizar colores para ambientar, pero no debían excederse con alguno para evitar malentendidos entre los ejecutivos de los equipos. "La selección fue muy delicada, utilizamos un poco de cada uno", describe el responsable de Desarrollo de Nuevos Negocios.

El color también es una guía: las áreas saturadas de algún tono son las públicas, mientras que las que carecen de pigmento son las privadas. Evitar que las conversaciones perdieran intimidad fue otro requerimiento. Los diseñadores realizaron un análisis acústico e hicieron tres niveles diferentes: la parte superior del inmueble es confidencial; en la zona de oficinas hay acústica normal, media y confidencial, mientras que en la planta baja el nivel es normal.

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Darle gusto a las 400 personas que diariamente entran y salen de las oficinas de la Femexfut tuvo su grado de complejidad. Antes de involucrarse en el proyecto, Oxígeno Arquitectura realizó entrevistas para entender las diferencias entre los departamentos de trabajo y sus requerimientos. "Tratamos de que todos estuviéramos en la misma línea mental", comenta Armendáriz.

Era imprescindible que los empleados tuvieran su propio espacio, pero que compartieran un área abierta. El cambio significó un shock para los empleados, que pasaron de tener menos de 10% de espacios colaborativos a más de 40 por ciento. Sin duda, una forma de trabajo completamente distinta.

 

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