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Los valores vintage

OPINIÓN: El verdadero valor del vintage posiblemente reside en el efecto que provoca en los usuarios, debido a su toque de nostalgia.
Los valores vintage
Los valores vintage - (Foto: Cortes�a Dark Vintchi)

Creo que todos hemos visto cómo las tendencias de diseño se han ido inclinando cada vez más hacia lo vintage. Lo vemos en la fotografía, en la publicidad, en la moda, en el cine, y desde luego, en el diseño interior. Pero, ¿por qué el retomar modas pasadas tiene tanto éxito en nuestros días?

Los 'clásicos' generan seguridad y, de cierto modo, tenemos la creencia de que nunca fallan, pues no importa si no son el último grito de la moda, éstos tienen permanencia tradicional y elegante. Pero más importante aún, el verdadero valor del vintage posiblemente reside en el efecto que provoca en los usuarios, pues lleva consigo el toque romántico de la nostalgia por otros tiempos.

Para continuar y evitar confusiones, hay tres términos que debemos diferenciar.
Lo vintage son piezas pertenecientes a otra época que se han conservado bien a lo largo del tiempo, por lo que son de colección, selectas y exclusivas. Lo 'retro' es todo aquello que se fabrica en la actualidad pero que evoca al pasado. Y lo 'antiguo' es aquello que tiene un valor histórico, artístico o incluso arqueológico.

Así que, cuando hablamos del diseño vintage, necesariamente estamos refiriéndonos a un trabajo meramente de interiorismo, pues por lo explicado anteriormente, sería imposible hacer arquitectura vintage 'nueva'.

En el primer caso, donde tenemos una arquitectura nueva, con materiales usados en la actualidad y en general, con el lienzo en blanco, se realiza un diseño interior total y desde cero. Depende mucho de los gustos y las necesidades especiales del cliente, pero lo que sucede generalmente es que se van a utilizar elementos retro como papel tapiz o mosaicos, para luego incorporar elementos auténticos vintage (en su estado original o restaurados) para lograr una ambientación creíble.

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En el segundo caso, se toma una obra vieja para convertirla en vintage. La diferencia radica en que un espacio abandonado o que no ha sido renovado en mucho tiempo, luce maltratado o, por lo menos, pasado de moda, olvidado. En cambio, una casa vintage es aquella que sufre una transformación donde se percibe que hubo una intención de conservar su esencia.

En cualquier caso, la idea es reinterpretar lo pasado y hacerlo funcionar dentro de nuestro estilo de vida actual y adaptándolo a las particularidades de cada usuario.

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