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Warhol, Picasso y Botero, protagonistas del interiorismo

Muchas obras famosas van más allá de los museos. Algunas forman parte del diseño, ocurre en hoteles de Medio Oriente, entre otros inmuebles.
Tamayo, Camino Real
Tamayo, Camino Real - (Foto: Cortes�a Hotel Camino Real )

El arte se ha convertido en un punto focal en el diseño de interiores, pues los arquitectos e interioristas, de manera más regular, están proponiendo a sus clientes piezas significativas que van más allá de la simple decoración.

Atrás ha quedado la concepción de que el arte es para unos cuantos, "el arte debe ser parte de la vida cotidiana; es y debe ser parte de los relatos que acompañen a un ser humano a lo largo de su vida, tal y como lo es el diseño interior", explicó Ana Elena Mallet, curadora, crítica de arte y escritora.

A su vez, Alfredo Ginocchio, fundador de la galería que lleva su nombre, dedicada especialmente a la neofiguración del arte moderno y contemporáneo, comparte con Obras que al arte y al diseño interior "los une la estética y la creación de una energía que permite hacer de nuestro hábitat, un lugar placentero. Siempre he pensado que, al final, el arte es cuestión de crear ambiente".

En tanto, las más grandes e importantes casas de subastas a nivel mundial, Sotheby’s y Christie’s, coinciden en que la venta de sus obras de arte no responden necesariamente al deseo de incorporarlas a la decoración de estancias, aunque precisan que desde mediados del siglo XX han visto cómo, de manera más habitual y constante, se contrata a diseñadores para que acondicionen espacios basados en colecciones de arte.

Fotografía: AFP

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"Coleccionistas de mediados del siglo XX, como Sidney y Frances Brody, comisionaron a arquitectos y diseñadores para construir y diseñar casas en torno a sus colecciones de arte en lugar de utilizar las piezas como simples objetos decorativos", explica Ginette Lospinoso, vicepresidenta del departamento de Interiores de la casa de subastas Christie's.

En la actualidad, muchos diseñadores de interiores deben buscar un enfoque más integrado en el que el arte no dicte al diseño, ni el diseño guíe el camino de lo considerado como arte, sino que se fusionen para crear un 'todo' integrado.

"Se trata de un delicado equilibrio en todos los lados, sobre todo, dado el predominio de la escala visual que muchas obras de arte contemporáneo están
teniendo en nuestros días", precisa Ginette Lospinoso.

Para la curadora de la pasada edición de la feria de arte contemporáneo MACO,  Ana Elena Mallet, "hay que tener diseños interiores que reflejen lo que son los clientes, lo que quieren como estilo de vida, y el arte es parte importante de eso".

Precisa que "hay muchas razones por las que la gente compra arte: desde la simple decoración, el capricho, o por toparse con una ganga".

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 Cortesía ST.Regis Hotels and Resorts

Gabriela Palmieri, vicepresidenta de Arte Contemporáneo de Sotheby’s, mencionó en una conferencia dictada en 2012 en la escuela Centro. Arte, diseño y televisión, que algunas de las razones más importantes para adquirir arte son emotivas, pero también económicas y de estatus, pues se adquieren para tener un ahorro seguro o una inversión que posteriormente les será devuelta y les redituará ganancias; y también se adquieren como una rareza o un bien de lujo. 

Por esta razón, una persona paga cantidades exorbitantes por obras de arte puestas a la venta en el mercado, esto, aunado a que no es sólo una persona quien la pide, sino que en la puja, literalmente pelean por ser dueños de la mercancía
en juego.

El 2 de mayo de 2012 fue un día memorable, no sólo para la afamada casa de subastas Sotheby’s, en Nueva York, sino para todos aquellos que de una u otra manera están interesados en el mundo del arte. El Grito, cuadro pintado por Eduard Munch en 1893, fue la estrella en una sala abarrotada de coleccionistas, marchantes y medios de comunicación, y sólo le bastaron 12 minutos para convertirse en la obra más cara jamás vendida.

La obra fue entregada a un comprador anónimo en 119.9 millones de dólares (91 millones de euros).

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  Cortesía St. Regis Hotels and Resorts

Símbolo del arte expresionista, el cuadro subastado es una de las cuatro reproducciones que existen de la obra de Munch, tres se hallan en museos de Noruega. Y los principales sospechosos de tan atrevida compra son: Paul Allen, cofundador de Microsoft, el financiero ruso Leonard Blavatnik y la familia real de Qatar, considerada como la principal candidata a adquirir la pieza.

The Art Newspaper ha calificado a la familia real de Qatar como la mayor compradora de arte moderno y contemporáneo en el mercado occidental en los últimos años, ejemplo de ello,  cita, es que Sheikha al-Mayassa al-Thani, de 29 años de edad, hija del emir de Qatar ha gastado en los últimos siete años alrededor de 1.6 mdd (1.2 millones de euros)  en la compra de arte moderno y contemporáneo en Europa, misma que expone en los museos de su país.

Pero el de El Grito no fue el único récord que se batió aquella noche de mayo; en total se vendieron obras por un valor de 330 mdd, superando el récord mundial de ventas en una subasta de arte impresionista y moderno de 286 mdd en 1990.

Pero, ¿puede una obra de arte de esta magnitud incorporarse a la decoración de una estancia? 

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Cortesía Israel P.Vega/Quién

Al respecto, Lospinoso, de Christie's, precisa que esta afirmación no se debe descartar, ya que "los coleccionistas vienen en todas formas y tamaños. Algunos compran por la inversión, o por la pasión que  sienten por un artista o por el movimiento específico que éste represente (...) compran porque una obra resuena en ellos".

Lo cierto es que muchas obras famosas tienen como residencia interiores que van más allá de los museos. Por ejemplo, hoteles de cinco estrellas en Medio Oriente, como el Saint Regis Singapore, que alberga  esculturas y pinturas de Pablo Picasso, Frank Gehry, Chua Ek Kay, Li Chen, Fernando Botero y de la artista local Georgette Chen; con un valor de 10 mdd, de acuerdo con el portal de noticias CNN. 

Otros, como el Hotel Atrio en Cáceres, tienen obras de Andy Warhol, Antonio Saura, Gerardo Rueda o Thomas Ruff.

Las obras de artistas mexicanos y latinoamericanos tampoco se quedan  atrás. Diego Rivera, Rufino Tamayo, Fenando Botero, Cándido Portinari y Tomás Sánchez, son algunos de los más cotizados.  

En 2012 la escultura de bronce Caballo, de Botero,  fue subastada por Christie's en 938,500 dólares, aunque en 2011, en una subasta de Sotheby’s, este artista alcanzó un precio de 1.4 millones de dólares con la obra Una familia.

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Credito: Cuartoscuro

También en 2012, en una subasta de Christie's, Tres personajes en su interior se vendió por 698,500 dólares. Y de Rivera, el Retrato de Linda Christian se vendió por 578,500 dólares.

Además, hay coleccionistas y diseñadores de interiores que compran arte que 'encaja' con su estilo o paleta de colores, es así que pueden acercarse a las obras de arte más como objetos, desde un punto de vista netamente focal.

Información proporcionada por Christie's indica que a nivel global las colecciones de Posguerra y Arte Contemporáneo son las más fuertes en el mercado.

La explicación es que los muebles de mediados del siglo pasado se pueden combinar con estas obras y crear espacios limpios y modernos, en los que visualmente se nota la integración del arte con el diseño.

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Para la vicepresidenta del departamento de Interiores de Christies, Ginette Lospinoso "la tendencia en el diseño interior se ha sesgado hacia una mezcla más ecléctica de todos los estilos del mobiliario y la decoración, incluyendo el arte en todos los movimientos". 

Cortesía Edgardo Contrera/ Quién

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