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5 prototipos de vivienda para desastres naturales

Tras los daños de 'Ingrid' y 'Manuel', México tendrán que encontrar nuevas soluciones constructivas para sustituir las viviendas perdidas.

Las inundaciones provocadas por el paso de los meteoros 'Ingrid' y 'Manuel' afectaron 50,120 viviendas en México, indican las últimas cifras de la Coordinación Nacional de Protección Civil. Ahora el país tendrá que echar mano de diferentes soluciones constructivas para cubrir las pérdidas. 

Este tipo de devastaciones crean la necesidad de encontrar alternativas que sustituyan a las formas convencionales de construcción, para así albergar a las familias que se encuentren en caso de emergencia.

A lo largo de los años se han desarrollado diversas soluciones para construir viviendas con materiales reciclados, prefabricados o de madera, entre otros. A continuación te presentamos cinco propuestas: 

Casas de palafitos
Los damnificados por los huracanes Stan, Karl y Matthew (2011) rentaron las casas que les dio el Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden), para volver a los poblados costeños en donde quedaron destruidas sus viviendas de madera y paja, pues en sus nuevos hogares no tenían espacio suficiente para pequeños cultivos y crianza de aves o ganado.

Debido a que el fenómeno climático se repite cada cinco años, el Instituto Veracruzano de la Vivienda y la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) iniciaron en 2008 la construcción de 240 viviendas prototipo sustentadas sobre palafitos.

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Cortesía Gobierno de Veracruz

Cada unidad tiene una superficie de 42 m2 como mínimo, dos recámaras, un baño y sala-comedor; está armada en sitio y cuenta con paredes con repellado de concreto y propiedades térmicas y acústicas; su precio es de 104,000 pesos, pero sube si es necesario aumentar la altura del palafito, el cual en la actualidad promedia 1.70 metros.

En la Cruzada Contra el Hambre
AHMSA desarrolló Acerhogar, un sistema de autoconstrucción que consiste en una estructura de piezas prefabricadas de acero, puertas, ventanas, así como loza y cimentación. Los tiempos de ensamblaje, que no utiliza soldadura, puede realizarse entre tres y hasta 10 días.

Su módulo maestro va de 4x6.20 metros a 4x8.2 metros, aunque pueden sumarse varios módulos maestros o complementarios. En el módulo maestro no se incluye espacio, ni preparación para baño.

Este esquema se ha utilizado en el marco de la Cruzada Nacional contra el Hambre en Cochoapa el Grande, así como en un desarrollo de AHMSA en Sierra Mojada, Coahuila.

Cortesía AHMSA

Bambú para los damnificados
La necesidad de ofrecer espacios habitables resistentes al entorno natural, de rápida edificación y con fácil acceso a los materiales constructivos, llevó a diversos arquitectos a desarrollar estructuras de bambú capaces de resguardar a los pobladores de zonas devastadas por desastres naturales, o con problemas de degradación urbana. 

Cortesía Laurent Saint Val

Laurent Saint Val, originario de Guadalupe (Antillas Francesas), y egresado de la Escuela de Arquitectura de París, comentó a Obras (2012) que el bambú es un material que se puede usar por igual en condiciones cálidas y húmedas o en climas fríos.

"Las propiedades de esta especie gramínea permiten diversas transformaciones y aplicaciones múltiples”, asegura el arquitecto.

Vivienda de Tetra Pak
Los argentinos Luis Pittau y Mirta Facsi querían que los recipientes de agua, leche y arroz que las empresas internacionales envían a los damnificados de catástrofes como el sismo que azotó Haití en 2010 y, recientemente, Japón, pudieran convertirse en muebles y en viviendas.

Por tal motivo, hace 10 años se dieron a la tarea de crear el envase modular interconectable de usos múltiples (EMIUM, pieza tipo LEGO). Como característica, es factible reutilizarlo tras una limpieza previa muy simple. Este recipiente puede estar hecho de diferentes materiales plásticos, pero el polietileno de alta densidad es uno de los más recomendables.

Tomado de Coca-Cola México

Las paredes tridimensionales están construidas con ladrillos plásticos empotrados de forma vertical, horizontal y transversal, lo que da mayor espesor a la estructura. Es necesario utilizar 204 botellas por metro cuadrado para una pared de 21 centímetros de ancho. Previamente hay que construir cimientos, una plancha y castillos de concreto.

Bloques reciclados
La explotación de los bancos de material en el sureste mexicano, así como la reutilización de los deshechos de la industria de la construcción, motivaron a investigadores de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) a desarrollar tecnología que les permita fabricar bloques con concreto reciclado.

Cortesía Raúl González

Los escombros empleados son pedacería de bloques, concreto y otros agregados. El proceso de elaboración es similar al del bloque convencional: los deshechos se trituran, se criban y se caracterizan para determinar la dosificación de arena.

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