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Vivienda abandonada, la señal que se pasaron por alto

En 2011, el Infonavit reportó que 30% de estas casas correspondía a empresas públicas, incluidas las del mercado accionario y el de deuda.
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vivienda - (Foto: Getty Images)

El modelo de negocio de vivienda basado en grandes volúmenes, a un precio bajo y alejado de los centros urbanos, fue una de las señales no dimensionadas por parte de las grandes desarrolladoras de vivienda en México las cuales más tarde las arrastraría a la crisis financiera en la que ahora se encuentran, dio a conocer BBVA Research.

De acuerdo con el reporte 'Empresas públicas de vivienda: ¿un desenlace anticipado?', en los últimos años aparecieron diversas indicios que marcaban cierto desgaste del modelo, como los altos niveles de vivienda deshabitada que se documentaron en el censo de 2010 realizado por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).

En el Plan Financiero 2011-2015, Infonavit estimó que uno de cada cuatro inmuebles que había colocado entre 2006 y 2009 se encontraba desocupada; en más de 90% de los casos, la causa era atribuible a problemas con la ubicación.

En 2011, el Instituto reportó que del total de viviendas deshabitadas que tenía identificadas, 30% correspondía a empresas públicas, incluidas las del mercado accionario y el de deuda), indicó BBVA.

Ahondó en que a pesar de conocer los resultados del censo, las desarrolladoras continuaron construyendo en las mismas zonas deshabitadas, debido a que ahí era donde las empresas tenían sus reservas territoriales.

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La información relativa a las reservas territoriales resultó escasa y poco transparente en los temas relacionados con la distribución geográfica, la ubicación, la extensión, el derecho de uso de suelo, y en general, el potencial para desarrollar vivienda en dichas reservas fue poco claro, puntualizó.

Golpe al bolsillo
La falta de conectividad en el sistema de transporte representaba más de la mitad del pago de una hipoteca, debido a que los habitantes debían desplazarse del centro del Distrito Federal (DF) hasta algunos de los municipios del Estado de México, agregó la investigación de BBVA.

Para los 139 municipios considerados en la Encuesta de Satisfacción Residencial que publica la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) en 2012, el gasto promedio en transporte era de 570 pesos al mes, aunque en algunos municipios esta cifra llega a duplicarse o incluso a triplicarse.

Si bien, para el total nacional no existe una relación directa entre el gasto en transporte y la vivienda deshabitada, en algunos casos sí puede constituir un factor importante, argumentó la institución financiera.

Por ejemplo, en algunos municipios del estado de Hidalgo, donde los gastos en traslados pueden superar los 1,200 pesos, el monto equivale a más de 60% de lo que pagaría una vivienda con subsidio, de alrededor de 2,000 pesos mensuales si la vivienda tiene un valor de entre 250,000 y 300,000 pesos.

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