Publicidad
Publicidad

La violencia 'le pega' a la plusvalía de las viviendas

El incremento de 1% en los homicidios impacta a la baja en 1.8% el precio de la vivienda; los más afectados son los estados fronterizos.
Vivienda abandonada
Vivienda abandonada - (Foto: Archivo Obras )

La crisis de inseguridad que vive México desde el sexenio pasado ya afecta al mercado inmobiliario. Según una investigación auspiciada por el BID, el número de homicidios reportados en una localidad afecta negativamente el precio de los inmuebles.

"El aumento de 1% en el número de homicidios acumulados (en los dos últimos años previos a la compraventa) en la localidad del inmueble reduce hasta 1.8% su valor de mercado", concluye el estudio realizado por los economistas Sebastián Galiani (Universidad de Maryland), Enrique Seira (ITAM) y Beatriz Magaloni (Universidad de Standford).

Los inmuebles más afectados por este efecto son los de clase baja e interés social y los ubicados en localidades rurales, precisa el informe que relaciona homicidios con 2.8 millones de avalúos de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) entre enero de 2008 y junio de 2012.

Aunado a la baja en el valor de mercado, el abandono de viviendas comienza a ser representativo en las entidades que registran mayor violencia generada por
la delincuencia organizada.

Según el Censo 2010, 23.16% de las casi cinco millones de casas abandonadas se concentran en los estados fronterizos del norte: Chihuahua, Baja California, Nuevo León, Tamaulipas, Sonora y Coahuila, en ese orden. Ahí, el nivel de desocupación es superior a 18.5%, mientras que en el resto del país es de 14%. En Guerrero, también azotado por la violencia, el abandono de viviendas es de casi 30%.

Publicidad

Además, a diciembre de 2012, Tamaulipas, Chihuahua y Baja California tenían el mayor número de viviendas abandonadas adquiridas con algún crédito de Infonavit: más de 25,000 viviendas, 28% del total.

De las unidades abandonadas, el instituto recupera unas 30,000 al año
en todo el país y recoloca 57%, afirma Eduardo Soto Hay, propietario de Grupo Casamia, comercializadora de vivienda.  

Para Juan Carlos Rodríguez, presidente del Consejo Nacional de Organismos Estatales de Vivienda, el primer reto es tener un indicador confiable que muestre cuántas y cuáles viviendas fueron abandonadas por inseguridad.

“La Política Nacional de Vivienda debe hacer énfasis en zonas con casas viviendas abandonadas por inseguridad, pero debemos saber cuántas son”, dice.

Gene Towle, socio director de Softec, consultora inmobiliaria, sostiene que las autoridades deberán tomar el control de las propiedades abandonadas para que no sean invadidas por el hampa.

“También está la posibilidad de hacer conjuntos habitacionales para rentar. Que el gobierno establezca que las casas valgan lo que se genere en rentas en cierto tiempo, para que sea atractivo”, concluye.

Publicidad
Newsletter

Te has registrado exitosamente!

Lo sentimos, algo ha fallado, intenta de nuevo más tarde!

Publicidad
Publicidad