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Pemex quiere eliminar las condicionantes ambientales impuestas a Dos Bocas

El regulador ambiental autorizó la construcción de la refinería en Dos Bocas con la condición de que Pemex cumpliera con ciertas acciones que compensarán los daños ambientales.

CIUDAD DE MÉXICO. Pemex busca eliminar las condiciones que impuso la Agencia Nacional de Seguridad y Energía (ASEA) al proyecto de la refinería de Dos Bocas, en Tabasco, una serie de medidas que el regulador ambiental puso para darle luz verde a uno de los proyectos insignia de la administración de Andrés Manuel López Obrador.

“Hay una autorización condicionada de parte de la ASEA. Nosotros vamos a hacer todo lo que la normatividad y la ley defina para que ese condicionamiento se nulifique y quede una autorización correcta, completa”, dijo Octavio Romero Oropeza, director general de Pemex, durante su comparecencia en la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados.

El funcionario no detalló qué acciones tomará la compañía para evitar cumplir con estas medidas. Romero añadió que el desmonte de vegetación que se realizó el año pasado en el área donde se construye esta refinería no afectó el número de manglares ni vegetación de los que se habló en su momento, y que Pemex tiene fotografías para documentar las condiciones en que se encontraba esta área en realidad.

Consulta el Especial: Dos Bocas, la refinería prometida

La ASEA había condicionado la autorización de los trabajos en la zona, en cuanto al tema ambiental, a que Pemex se comprometiera a una serie de acciones para compensar los daños que pudieran darse durante la construcción de la planta. Ahora, la petrolera busca revertir estas condiciones que se le impusieron, y que pudieran tener una aprobación sin condiciones.

Luis Vera, ex director general de la ASEA, fue quien impuso esas condiciones a mediados de agosto, y luego renunció casi 15 días después, sin conocerse las razones de su salida.

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Romero Oropeza defendió ante los diputados la necesidad de construir esta nueva planta, no solo por razones económicas, sino por cuestiones de seguridad nacional. La petrolera nacional espera que para 2024 va a importar sólo 3% de los combustibles que se consumen en el país, frente al más del 60% que se compra ahora del exterior.

INFOGRAFÍA: Dos Bocas, un destino incierto

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