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Refugio para Mujeres en Situación de Violencia

El Refugio para Mujeres en Situación de Violencia está en Michoacán y es finalista en la categoría Equipamiento Urbano en la edición Obra del Año 2018.
Refugio para Mujeres
Refugio para Mujeres - (Foto: Cortesía del despacho.)

Espacios internos suplen toda la paz y belleza que desde el exterior buscan no ser tan evidentes. Así se resume el Refugio para Mujeres en Situación de Violencia.

Ubicado en Uruapan, Michoacán, el proyecto busca la imposición de la seguridad perdida, y necesaria, para el reencuentro de las víctimas consigo mismas.

Una edificación que no tendría por qué existir se vuelve institución desde el momento en que es creada. La carencia de garantías y seguridad para la mujer en México trajo a la realidad este refugio.

Esta condición obligó a los arquitectos González Pérez a la creación de una estética, un diseño y una arquitectura, que respondiera a la problemática que atienden. Por ello el proyecto no cuenta con referencias previas ni casos análogos.

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La obra por sí misma crea un referente en las nuevas tipologías que plantea. Giira alrededor de la protección contra la violencia. Una edificación ciega, cerrada hacia el exterior, estructura de fortaleza, en la que el rigor y el mutismo formal constituyen su carácter.

La forma como orden en construcción de una vocación de ser; la construcción de espacios servidos y sirvientes, y sobre todo la composición a base de fases de orden, forma y diseño, son los parámetros de Louis Kahn alrededor de los que se funda este refugio.

Los interiores con base en espacios diferenciados, sus jardines, y el juego de las sombras, producto de la luz que perfora la fortaleza a través de sus ventanales, que no brindan vistas externas, hacen de analogía al refugio y belleza que las usuarias precisan.

Estos dos temperamentos, el externo y el interno, el duro y el sensible, se hacen uno a través de la háptica que busca exponenciar las sensaciones más allá de las visuales, y la cromática que busca la transformación del color a través de la luz. Ambas amalgaman perfectamente el carácter que pretende el proyecto.

La elección de materiales y acabados es igualmente impecable. Muros aparentes, con piezas singulares en cada espacio, remiten a la individualidad. El concreto, de aparente enduelado, remite a la labor de reconstrucción, y la integración de los materiales, a la conformación de un todo sólido y bello.

FOTOS: Cortesía del participante

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