Publicidad
Publicidad

Ruta del Estudiante, Obra del Año 2017 en categoría Urbanismo

GALERÍA. Este corredor, en Querétaro, buscó aumentar la seguridad de los peatones y ciclistas mediante la rehabilitación de espacios públicos, así como la integración de los estudiantes a una nueva forma de movilidad.
Ruta del Estudiante, Obra del Año 2017 en categoría Urbanismo GALERÍA. Este corredor, en Querétaro, buscó aumentar la seguridad de los peatones y ciclistas mediante la rehabilitación de espacios públicos, así como la integración de los estudiantes a una nueva f

Nota del editor: Esta nota se publicó originalmente en la  edición 537 de la revista Obras , 'Obra del Año 2017', correspondiente a septiembre de 2017.

(CIUDAD DE MÉXICO) – Por la zona conocida como Cerro de las Campanas, en Querétaro, transitan cada día más de 25,000 niños y jóvenes, todos ellos estudiantes. A pesar de que ese trayecto conecta al centro histórico con el circuito universitario carecía de alumbrado público y condiciones básicas de seguridad.

Si el centro histórico de Querétaro, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996, es reconocido por su belleza y seguridad, las calles aledañas, usadas por los estudiantes a diario, se veían totalmente distintas.

Lee: Pabellón M es distinguida como la Obra del Año 2017  

La falta de iluminación generaba desconfianza entre los ciudadanos, que preferían no caminar por la zona una vez que caía la tarde. Las banquetas tampoco ayudaban, ya que eran estrechas y dificultaban el paso de las familias que caminaban con los niños que salían de clases.

Publicidad

Esto provocaba que los espacios públicos de las avenidas y plazas estuvieran totalmente desaprovechados: eran lugares vacíos y con poco mantenimiento que los estudiantes esquivaban en lugar de utilizar como áreas de descanso o recreativas.

Lo más grave eran las inundaciones que ocurrían en la zona, pues no contaban con drenaje pluvial, solo el sanitario, que además tenía más de 50 años sin modificarse. La consecuencia eran embotella- mientos causados por el tráfico vehicular, la imposibilidad de usar la vía y riesgos sanitarios por la profileración de insectos.

El gobierno del estado quería acabar con esta situación y ampliar la zona de influencia del centro histórico a este punto neurálgico de la ciudad.

El proyecto intervino una de las zonas más concurridas de Querétaro y sentó bases para un proyecto integral de movilidad en la ciudad.

"El centro histórico de Querétaro se ha distinguido por su belleza, mantenimiento, por la gran actividad económica que tiene, pero sobre todo, por su seguridad. Quisimos incrementar su influencia hacia el primer anillo periférico que tenemos: la avenida 5 de Febrero", explica la arquitecta Romy Rojas, secretaria de Desarrollo Urbano y Obras Públicas.

Lee: El proyecto  Ruta del Estudiante

La intervención incluyó cuatro arterias que parten del centro histórico o se encuentran en su periferia, y que conforman el Cerro de las Campanas: el Paseo de los Niños Héroes y las avenidas Tecnológico y Universidad, que van del zócalo hacia el primer anillo periférico, además de la calle Miguel Hidalgo, en el perímetro central de la ciudad.

También se renovaron la plaza de la Bandera y el monumento a los Niños Héroes. Y así nació la Ruta del Estudiante.

Y LA LUZ SE HIZO. Iluminar las calles permitió extender el horario de uso de los transeúntes.

El mayor desafío consistió en evitar las inundaciones. "Introdujimos drenaje pluvial y sanitario de 1.5 m de diámetro. La tubería de asbesto que sustituimos estaba prácticamente hecha mazapán. Excavamos por un lado y salía una fuga por el otro", explica la funcionaria.

Esa parte representó 70% de la inversión. Rojas afirma que es lo más importante del proyecto. Por lo general, los gobiernos no quieren realizar modificaciones subterráneas porque son obras que la población no puede ver, pero sí padecen las consecuencias de no llevarlas a cabo.

"Se decidió intervenir no solamente la piel del proyecto, sino las arterias, de tal forma que los beneficios fueran realmente palpables: desde los servicios básicos hasta el aspecto urbano", explica Rojas.

Lee: La Obra del Año 2017 invita a regresar al centro de las ciudades

La obra también sirvió para mejorar el alumbrado público y meter el cableado de forma subterránea, lo que hizo la zona más segura e incrementó el horario de uso.

Movilidad integral

El segundo reto del proyecto fue concebir la ruta con una visión de movilidad integral, es decir, que los peatones, los ciclistas, el transporte público y los automóviles particulares pudieran convivir en la zona de manera ordenada.

INTEGRACIÓN. Se estableció un carril como ciclovía y se ensanchó la banqueta.

"Nos hemos vuelto muy atractivos, pero estamos siendo víctimas de nuestro propio éxito. En la ciudad ya no podemos con un auto más, por lo que decidimos organizar de mejor manera el transporte público y optar por otras vías de movilidad", apunta la arquitecta.

La estrategia incluyó quitar un carril para autos en la calle Miguel Hidalgo para ensanchar las banquetas y agregar una ciclovía. Rojas reconoce que este punto causó fricción con los ciudadanos, que no estaban de acuerdo con la pérdida del carril.

Sin embargo, el gobierno tenía claro que para mejorar el medio ambiente, captar inversión y turismo, la ciudad tenía que ser un lugar donde el automóvil como medio de transporte no fuera esencial.

Lee: Lo que Bernardo Quintana, Premios Obras a la Trayectoria, haría diferente en ICA

Rojas y su equipo se reunieron con los presidentes de la Federación de Estudiantes Universitarios, quienes ayudaron a que el proyecto tuviera aceptación social. La propuesta se llevó a los consejos de las universidades, donde se sometió a votación.

ESPARCIMIENTO. La inclusión de fuentes y áreas verdes también atrae a turistas.

La Universidad Autónoma de Querétaro donó 1.20 m para ensanchar el camino peatonal en la avenida Universidad. La obra se difundió en los medios de comunicación y se realizaron acciones 'puerta por puerta' con los vecinos, por lo que al final el proyecto tuvo la aceptación ciudadana necesaria para llevarse a cabo.

Además del rescate de las áreas pú- blicas, el monumento a la Bandera, en la avenida Tecnológico, en la esquina con la calle Miguel Hidalgo, fue renovado para convertirse en la plaza del Estudiante.

ESPECIAL: Obra del Año 207  

Como resultado de la obra, que concluyó en diciembre de 2016, ahora los jóvenes pueden descansar en las nuevas bancas o bajo los árboles adultos plantados en las áreas verdes.

"En las noches se juntan las familias a jugar y los jóvenes tocan la guitarra y cantan", destaca la funcionaria. Como consecuencia de la renovación de las avenidas, todos los comercios y casas mejoraron sus fachadas: las pintaron del mismo color y se utiliza la misma tipografía en los carteles de las tiendas, acciones que han provocado, además, un incremento en la plusvalía de la zona.  

PERMANENCIA. Pasar más tiempo en ese espacio y generar plusvalía, entre los beneficios. FOTOS: Cortesía del despacho

Newsletter
Recibe en tu email nuestro contenido.

Publicidad