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Lo 'Hecho en México' debe estar bien hecho

OPINIÓN: El sello debe otorgarse a productos que previamente obtengan la certificación con base en la Ley Federal sobre Metrología y Normalización.
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530_Andamiaje - (Foto: FOTOARTE/FOTO: iStock)

Nota del editor: Esta columna se publicó originalmente en la  edición 531 de la revista Obras , '10 Despachos + disruptivos', correspondiente a marzo de 2017. 

(CIUDAD DE MÉXICO) – Estamos ante un panorama económico inédito para nuestro país, con la incertidumbre comercial para empresarios y consumidores. Se menciona que es tiempo de mirar hacia dentro y de proteger nuestra producción ante la posible la cancelación o radicalización del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN).

En los primeros días de febrero pasado, el presidente Enrique Peña Nieto revitalizó la marca "Hecho en México" para posicionar este distintivo como sinónimo de productos de calidad, realizados en nuestro país frente a otros del extranjero.

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Un regreso a una marca en uso anterior al TLCAN, destinada a un mercado interno y protegido, que trataba de infundir confianza en los productos fabricados en México, pero sin evidencias suficientes que comprobaran la supuesta calidad.

La apertura comercial en los 90 constituyó un parteaguas en la industria nacional, la que debió transitar de un mercado interno protegido a un mercado global que exigía evidencias de calidad emitidas por instituciones confiables.

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Con el TLCAN tuvimos que incorporarnos a la globalización de mercados, lo que motivó la emisión, en 1992, de una nueva Ley Federal sobre Metrología y Normalización (LFMN), la que era y es, hasta la fecha, congruente con las prácticas comerciales internacionales.

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En su concepción, los estándares con los que se evalúa el grado de calidad de productos, componentes y servicios, se consideraron voluntarios. Se les identificó como Normas Mexicanas (NMX), las que en la actualidad se desarrollan, revisan y actualizan con protocolos armonizados internacionalmente, lo que facilita la exportación e importación de productos con diversos países.

La comprobación del cumplimiento de los bienes y servicios con las NMX para efectos comerciales también se establece en la referida ley y su reglamento.

Para ello, se consideraron mecanismos de evaluación de la conformidad, como la certificación mediante organismos privados independientes, acreditados y auditados por instancias superiores, igual de independientes, en las que participan representantes del gobierno, de los productores, comercializadores, consumidores, investigadores y académicos, entre otros.

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Actualmente, la certificación es efectuada por estos organismos, los que gozan de credibilidad, puesto que su actividad se respalda con personal capacitado, procedimientos documentados, auditorías en las fábricas o en donde se presten los servicios y, en su caso, con pruebas normalizadas en laboratorios también acreditados.

El sello 'Hecho en México' debe ser consecuente con estas prácticas comerciales de amplia aceptación entre naciones.

La marca 'Hecho en México' debe otorgarse a productos que previamente obtengan la certificación con base en la LFMN, de lo contrario, estaríamos como los merolicos, que únicamente venden de palabra sin demostrar de manera fidedigna que lo que ofrecen cumple con los mínimos requisitos normativos que exigen los consumidores. 

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* Arquitecto, perito, DRO, consultor en normas, regulaciones y capacitación para la construcción. Director de CORPICO.

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