Publicidad
Publicidad

Estadio del Tecnológico: si los muros hablaran

Las tribunas y paredes del estadio tecnológico son testigos silenciosos de una pasión azul y blanca cada vez que los borregos salvajes están en casa.
estadio_tecnológico
estadio_tecnológico - (Foto: Cuartoscuro/Archivo)

Mil y una historias se han escrito en su césped y sus tribunas. En cada uno de estos asientos de plástico, que en sus inicios eran de metal, miles han compartido y seguido muy de cerca la gloria de los Borregos Salvajes. Es el Estadio Tecnológico, que está ligado a la historia del Tecnológico de Monterrey.

En 1945, recién mudadas las instalaciones al sur de Monterrey, los colaboradores del empresario Eugenio Garza –quien fundó el Tec de Monterrey– definieron el terreno donde estaría un estadio, hoy sobre la calle Junco de la Vega. “Era una zona de cultivo, había huertos y naranjos. Sólo una carretera comunicaba al naciente Tec con el centro de la ciudad”, cuenta el profesor emérito de esta institución, Juan Gerardo Garza.

Nota:  Monterrey 'se raya' con inauguración del nuevo Estadio BBVA Bancomer

Ese mismo año, un grupo de alumnos propuso al director Roberto Guajardo Suárez crear un equipo representativo de futbol americano para cumplir con una invitación del apenas creado equipo de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

La construcción del estadio arrancó en 1947, dirigida por un patronato presidido por el empresario Hernán Sada Gómez. El diseño se encargó al arquitecto Federico Velasco en su primer etapa, con capacidad para 20,000 espectadores. Según Garza, en 1965 y 1985 tuvo dos ampliaciones, la última para albergar 36,385 espectadores, por solicitud de la FIFA para autorizarlo como sede de la Copa Mundial de Futbol de 1986 en México.

Lee la historia completa en TecReview.itsm.mx

Publicidad
Newsletter
Recibe en tu email nuestro contenido.

Publicidad