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Contra la ley del más fuerte

OPINIÓN: Estos instrumentos ya operan en el país. No hay que olvidar que un proyecto exitoso empieza por el contrato que lo define.
Columna Roberto Hern�ndez (NUEVO)
Columna Roberto Hern�ndez (NUEVO) - (Foto: Archivo Obras)

Aunque el mercado mexicano todavía no aquilata con absoluta claridad el beneficio de los contratos modelo de la Federación Internacional de Ingenieros Consultores (FIDIC, por sus siglas en francés), afortunadamente algunos de estos instrumentos ya operan en nuestro país. 

Confío en que en el futuro se posicionarán en el mercado como un elemento de seguridad jurídica y técnica, en detrimento de los contratos basados en la ley del más fuerte. No hay que olvidar que un proyecto exitoso empieza por el contrato que lo define.

Desde mi punto de vista, sobre los contratos modelo FIDIC cabe resaltar tres puntos. Primero, son contratos de gran utilidad, ya que además de haber sido elaborados por expertos de la industria (ingenieros y abogados), prevén una distribución de riesgos acorde con la parte que tiene la mayor posibilidad de enfrentarlos.

Segundo, la notificación es una figura central de los contratos FIDIC. De esta forma, las partes están obligadas a informarse entre sí sobre cualquier circunstancia que pudiera afectar el contrato ante alguna reclamación económica o técnica. 

Si bien la pérdida de derecho por falta de notificación oportuna es una medida drástica que genera que las partes estén atentas a lo que sucede contractual y legalmente en una obra para evitar consecuencias inesperadas.

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El tercer punto es la inclusión de distintas modalidades de paneles de solución de controversias (dispute adjudication boards, DAB), según el tipo de contrato modelo. Los DAB permiten solucionar disputas durante la ejecución de los trabajos y no a posteriori. Desde la experiencia, por mi participación en DAB en proyectos en Centroamérica, puedo decir que el uso de estos mecanismos no solamente apoya el avance del proyecto, sino permite que las partes se enfoquen más en el desarrollo del proyecto que en la generación de controversias.

Por lo anterior, hay que estar atentos a la evolución de los contratos modelo y estar preparados en caso de que sea necesario conocerlos, enfrentarlos y vivir con ellos. 

Un paso en ese sentido fue la realización del primer curso oficial en español de contratos modelo FIDIC en nuestro país. Este curso, que se realizó en febrero pasado en la Ciudad de México, fue posible gracias a la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría (CNEC) y a su visionario presidente Mauricio Jessurun. 

El curso reunió a ingenieros y abogados, mexicanos y extranjeros, interesados en el tema. Fue impartido por Pablo Laorden, único expositor en español reconocido por la FIDIC. El abogado español destaca por su experiencia en el sector de la construcción, tanto en el ámbito transaccional como en el contencioso.

*Socio director de COMAD, SC (Derecho de la construcción). 

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