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Star Wars: arquitectura de una galaxia lejana

FOTOGALERÍA: Los bocetos del ilustrador Ralph McQuarrie sobre la saga cumplen 40 años este 2015; las edificaciones creadas para las películas muestran diversos estilos de construcción.
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Hace no mucho tiempo, el universo de Star Wars aún no existía. Tatooine, el bosque de los Ewoks y la Estrella de la muerte, algunos de los emblemáticos escenarios de esta saga, cumplen este 2015 cuatro décadas de haber sido creados.

En 1975, el ilustrador Ralph McQuarrie comenzó a delinear los primeros bocetos de los personajes y paisajes de la historia de George Lucas, que en ese entonces estaba en producción.

A partir de ideas y propuestas, McQuarrie comenzó una titánica labor: crear todo un nuevo universo, con sus planetas, ciudades, edificios, habitantes, robots y bestias; una tarea que combinaba de manera única la arquitectura con el cine y la ciencia ficción.

A él se le atribuye la creación de personajes como Darth Vader, Chewbacca y C-3PO, así como de la mayoría de los paisajes naturales y las míticas ciudades. Sus 21 ilustraciones cambiaron la historia de las cintas sobre el espacio y la ciencia ficción.

Para observar el impacto de este ilustrador, Lucas Film creó la base de datos Holocron. Ahí se encuentran más de 61,000 entradas, que incluyen los 17,000 personajes y más de 4,000 planetas; la mayoría ha surgido de las imágenes originales de McQuarrie, y cada año se agregan más entradas conforme se expande el universo de La guerra de las galaxias.

"Hay mucha influencia del movimiento de la arquitectura utopista en la creación de escenarios de ciencia ficción. El futurismo italiano es otra de las corrientes con más presencia, que propone usar escalas antihumanas, estructuras que apuntan hacia el espacio aéreo y la estética de las máquinas", dice Javier Loeza Biophillick, de la facultad de Arquitectura de la UNAM.

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Estas característica están presentes en varios escenarios, desde las bases de la Alianza Rebelde en la luna de Yabin, hasta en la Ciudad de las Nubes del planeta Bespin.

También hay construcciones más sencillas, que carecen de mucha tecnología. En Tatooine , el planeta en donde se encuentra Luke Skywalker, las construcciones van de acuerdo al panorama desértico. Su superficie es tosca, de colores claros y predominan las figuras curvas y orgánicas. El resto de las habitaciones se encuentra en una amplia fosa, que da una sensación de frescura ante las altas temperaturas.

Nota: Salvando Tatooine

"En los escenarios de Star Wars –agrega Biophillick–, la arquitectura va de acuerdo a su contexto. En su diseño vemos ciudades que armonizan con la naturaleza, como las construcciones realizadas por los Ewoks en los bosques de la luna de Endor. Por el contrario, las naves tienen un aspecto muy pulcro, propio de las estaciones y satélites de la NASA".

FOTO: Tomada de Facebook/StarWars.LATAM

George Lucas también conocía las otras producciones de la época, y a diferencia de la mayoría de las cintas de ciencia ficción, su trilogía logró sentar un precedente sobre cómo se concebía la arquitectura del futuro.

"Las ciudades y planetas en Star Wars tienen que parecer viejas y desgastadas. George Lucas quería mostrar escenarios ‘vivos’, en los que se notara el paso del tiempo, a diferencia del futuro tan pulcro y nuevo de la ciencia ficción de los 70", explica Alonso Vilches, quien es coleccionista e investigador de la historia de la saga en el país.

Vilches está preparando actualmente un libro sobre la historia de la saga en México. Su experiencia como coleccionista le ha dado una perspectiva particular de cómo fue aceptada por el público en el país y por las empresas que fabricaron los juguetes y promocionales. Actualmente tiene unos 15,000 objetos de La guerra de las galaxias.

La 'guerra fría' de las galaxias

La Estrella de la Muerte, una de las creaciones más populares de la saga, refleja el contexto político del tiempo en el que Lucas ideó su historia: la Guerra fría. La década de los setenta seguía siendo un tiempo de tensión entre el bloque occidental y los países comunistas.

"En las bases del Imperio vemos un estilo minimalista en el interior, muy ordenado pero combinado con escalas muy grandes, como en los hangares espaciales. Son características de la arquitectura comunista, que buscaba hacer sentir diminutas a las personas; era una época en la que también la arquitectura funcionó como un mecanismo de control de masas", añade Biophillick.

Esta sencillez y orden está también presente en la oficina del canciller Palpatine, que si bien tiene detalles ostentosos y grandes ventanales, no está cargado de muchos elementos. A pesar de ser un espacio luminoso, predomina una sensación de frialdad por los materiales tan duros de su amueblado.

Aunque para Vilches, algo importante que hemos podido observar en los adelantos del Episodio VII, que se estrenará a finales de 2015, es que se ha retomado parte del estilo de las primeras cintas, que realizó Ralph McQuarrie.

"Me da la sensación que los escenarios son similares a los de la saga original. Son conceptos que hacen referencia a McQuarrie. Fueron creaciones que me parecen mágicas pero a la vez con cierto grado de verosimilitud", dice el coleccionista. 

Una nueva esperanza

Los diseños de los mundos mostrados en los recientes episodios I, II y III, aunque elaborados con mucha más tecnología, no contaron con la participación de Ralph McQuarrie.

Este detalle fue para muchos un motivo de desencanto, pues la arquitectura mostrada en las nuevas ciudades dista mucho del imaginario original de la Guerra de las galaxias. Sus estructuras remiten más al movimiento metabolista de los arquitectos Kenzō Tange y Kisho Kurokawa, cuyos diseños están inspirados en el universo microscópico de la naturaleza.

Pero la saga quiso salir 'del lado oscuro' y reinvindicar sus decisiones anteriores. George Lucas vendió Lucasfilm a Disney en 2012 por 4,000 millones de dólares (mdd), luego de meses de negociaciones secretas. Y entre sus primeros anuncios estuvo la producción de una nueva película y la serie animada Star Wars Rebels.

FOTO: Tomada de Facebook/StarWars.LATAM

En ambas producciones se ha recurrido a los archivos de la saga para recuperar las ilustraciones de McQuarrie, celosamente guardados en el rancho Skywalker, propiedad de Lucas, en California.

"Queríamos remitirnos a las pinturas originales de Ralph McQuarrie, pues tienen un mayor trabajo imaginativo. No quisimos inspirarnos por lo que ya habíamos visto en las pantallas, sino en todo el arte que quedó fuera de ella", dijo el ilustrador encargado del arte en la serie Rebels, Kilian Plunkett al diario Los Angeles Times en 2014.  

Entre el material que permaneció inédito del arte de las películas originales, queda todavía mucho de dónde imaginar nuevos personajes, ciudades, mundos y galaxias. Este será sin duda un año nostálgico para la fuerza, pero todavía queda esperar a que el director de la nueva cinta, J.J. Abrams, esté a la altura del reto. Que la fuerza lo acompañe.

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