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CCU Colegio Civil, de la guerra a la educación

En el Colegio Civil cohabitan varias corrientes: neoclásica, art déco, neocolonial y neogótica. El cambio más visible se llevó a cabo con la remodelación a cargo de Juan Manuel Curiel, entre 1933 y 1939.
Colegio Civil Monterrey
Colegio Civil Monterrey - (Foto: Cortes�a Centro de Documentaci�n y Archivo Hist�rico UANL/ Tomada de ArteyCultura.uanl.mx )

Con el fin de proteger a la población de las constantes inundaciones que ocurrían en el Nuevo Reino de León, el tercer obispo, Andrés Ambrosio Llanos y Valdés, propuso en 1793 una nueva traza urbana para trasladar los edificios hacia el norte de la ciudad, entre ellos, el Hospital Real para Pobres de Nuestra Señora del Rosario, hoy Centro Cultural Universitario Colegio Civil.

Este hospital fue construido con un estilo neoclásico por el arquitecto Juan Crousset, miembro de la Real Academia de San Carlos. En 1794 se agregaron algunas habitaciones perimetrales al lado sur y los muros de la capilla y la cimentación de habitaciones al lado norte, relata Armando V. Flores, investigador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

Entre 1814 y 1820, el general José Joaquín de Arredondo, comandante militar del Nuevo Reino de León, adaptó las instalaciones para convertirlas en un cuartel militar. Tras la salida del ejército estadounidense, en 1848, el gobernador José María de Jesús Parás ordenó su ampliación como tal.

Con las Leyes de Reforma y a partir de 1866 el edificio fue adecuado como sede del Colegio Civil y funcionó como espacio educativo a partir de 1870, comenta Edmundo Derbez, director del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL.

A fines del siglo XIX se alteró la estructura del inmueble para quedar dividido en tres patios. El central accede al salón de actos en el segundo piso, que tiene un estilo art déco. Además, se abrió una escuela nocturna para obreros.

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La remodelación y la ampliación más importantes se realizaron entre 1933 y 1939, a cargo de José Manuel Curiel. La fachada adquirió un estilo neocolonial y el aula magna recibió ocho vitrales del muralista Roberto Montenegro. La intervención más reciente fue en 2007, para darle funcionalidad como Centro Cultural Universitario y renovar el aula magna, con capacidad para más de 500 butacas. 

Flores fue el responsable de esta última intervención. “Lo que hicimos fue dejar que el edificio siguiera siendo un documento histórico de los tiempos de su mayor transformación, de Colegio Civil a Universidad de Nuevo León”, afirma.

 

Cortesía Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL/ Tomada de ArteyCultura.uanl.mx

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