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Foster crea un espacio para el Jinete Azul de Kandinsky

FOTOGALERÍA: El Museo Lenbachhaus de Múnich reabrió sus puertas al público tras cuatro años de remodelación. Destaca por su sistema de iluminación.
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El Museo Lenbachhaus de Múnich, Alemania, reabrió sus puertas al público tras cuatro años de remodelación, a cargo del arquitecto londinense Norman Foster; será el nuevo hogar del 'Blaue Reiter' (El Jinete Azul), el movimiento de Wassily Kandinsky.

Lo que nació como una galería alojada en una villa clásica y lujosa, en la capital bávara, quedó ensamblado ahora a un gran cubo dorado, en contraste con los edificios circundantes.

En su interior, las nuevas estancias del museo cuentan con un innovador sistema de iluminación, que su arquitecto califica de "inspiración" para los museos de todo el mundo, ya que tiene un efecto multiplicador de la luz natural.

El cubo dorado de Foster -que ha sido criticado como desmesurado, según refleja el diario Süddeutsche Zeitung-, amplía la superficie expositora del edificio histórico y ha acarreado unos costes de saneamiento de 25,000 millones de euros (392,880.4 millones de pesos).

La obra sustituye las dependencias adyacentes construidas en los años 70 y devuelve al Lenbachhaus al nivel de la gran oferta museística de Múnich, con sus tres pinacotecas -la Antigua, la Nueva y la Moderna-, más el recientemente inaugurado Museo Brandhorst.

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La ampliación del Lenbachhaus se consideró necesaria por el alto número de visitantes que recibía su colección artística, aproximadamente 450,000 en 2008, su último año antes del cierre por las obras.

La antigua villa alojaba una de las mayores colecciones del mundo del denominado 'Jinete Azul', con piezas de Paul Klee, Wassily Kandinsky y Franz Marc, parte de las cuales quedaron instaladas ahora en el cubo.

El museo adoptó el nombre del coleccionista Franz von Lenbach, que ordenó construir una villa a modo de taller de artistas, en 1888, y luego la convirtió en su hogar.

En 1929 se convirtió en museo, ya con el nombre de Lenbachhaus, y vivió su primera remodelación en los años 50, después de que el edificio quedara en gran parte destruido durante la Segunda Guerra Mundial.

En la década de los 90 del siglo pasado se añadieron unos espacios subterráneos, directamente comunicados con una estación de metro, espacio que en estos años de cierre ha continuado funcionando como superficie expositora para muestras temporales.

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