Publicidad
Publicidad

Paseo Bravo, un eje en la vida citadina de Puebla

La alta sociedad poblana lo mantuvo como punto de reunión y paseo durante el siglo XIX y parte del XX.
Kiosko
Kiosko - (Foto: Cortes�a BUAP/Ciudad de Puebla )

Puebla celebra este mes 482 años. Muestra de su historia y transformación es el Paseo Bravo, construido entre 1831 y 1833, con la idea de que fuera un camino central rodeado de álamos, más como un área verde transitable que como un espacio de interacción urbana.

Aunque el paseo Bravo –llamado así en honor del insurgente Miguel Bravo, quien en 1814 fue hecho prisionero por las fuerzas leales a España y más tarde fusilado y decapitado— ubicado al sur poniente del zócalo poblano, lograría convertirse en punto de reunión para la alta sociedad poblana, ahí donde la convergencia humana permitiría la transmisión de las modas del momento, para después albergar ya en el siglo XIX lo mismo un antiguo rastro que una plaza de toros, en el siglo XX tendría cabida un zoológico y un acuario con lago artificial incluido, y ya por los años 70 un pequeño parque de atracciones mecánicas.

La zona creció mucho a partir de 1869 cuando se construyó, unas centenas de metros más al norte, la estación de trenes. Y se volvió punto de referencia, refiere Carlos Montero Pantoja, urbanista e investigador de la Universidad Autónoma de Puebla, "la vida de la ciudad se canalizó hacia ese sitio. Ahí por ejemplo, comenzó a popularizarse el uso de bicicletas de manera recreativa, la gente iba a pasear ahí en los carruajes y las diligencias de la época, se convirtió en un lugar en donde la moda se replicaba, por ser el centro de reunión".

Fue sede también de un velódromo y ahí estuvo el primer parque España que la colonia de migrantes ibéricos construyeron en tierras poblanas. En su diseño y construcción, como parte del conjunto de acciones urbanas que se derivaban de las reformas borbónicas, siguió algunos lineamientos estilísticos del jardín clásico francés, según plantea la historiadora Rutilia Amigón, e involucró a José Manzo, el artística neoclásico más importante de Puebla, en la dirección de las obras.

Actualmente se ha convertido en un centro de comercio ambulante y troncal de la movilidad. Por ese lugar circula 80% de las rutas del transporte público, y en los últimos meses se ha planteado la posibilidad de instalar una rueda de la fortuna gigante, aunque esta propuesta generó la oposición y la crítica de grupos de académicos, urbanistas e investigadores.

Publicidad

SITIO TRONCAL. El comercio ambulante y el punto troncal del transporte público de la Ciudad de los Ángeles, 80% de las rutas circulan por ahí. Cortesía Ernesto Aroche.

Newsletter

Te has registrado exitosamente!

Lo sentimos, algo ha fallado, intenta de nuevo más tarde!

Publicidad
Publicidad