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Santo Domingo de Guzmán, de convento a cuartel militar

Pasó de espacio para la evangelización de indígenas, a cuartel militar, y hoy alberga la colección de textiles más importante de Latinoamérica.
Ex Convento Santo Domingo
Ex Convento Santo Domingo - (Foto: Cortes�a Archivo Vicente Kramsky )

El exconvento de Santo Domingo de Guzmán pasó de espacio para la evangelización de indígenas, a cuartel militar, y hoy alberga la colección de textiles más importante de Latinoamérica.

Empezó a construirse en el siglo XVI con la mano de obra de miles de indígenas mayas. Pasó de una sencilla casa de dos dormitorios a un gran complejo arquitectónico en el siglo XVII, cuando los frailes dominicos convertidos en hacendados edificaron grandes templos.

Por su ubicación estratégica entre las Capitanías de México y Guatemala, durante más de tres siglos, albergó a misioneros, indígenas y mestizos. Ocupa 4,678 m² distribuidos en cuatro naves, de dos pisos cada una, con muros de adobe y vigas de madera.

El entrepiso del inmueble fue construido de tablado, con terrado y loseta de barro; en las techumbres se utilizó madera de caoba y cedro, y las tejas de barro, que aún se conservan, fueron cocidas con tierra roja de la región.

Fotografía Cortesía Ángeles Mariscal

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MUSEO: El Centro de Textiles del Mundo Maya conserva y exhibe textiles indígenas; entre ellos la colección Pllizzi (582 textiles y 228 artesanías de Chiapas), 970 piezas de Guatemala, textiles de 1,500 años de antigüedad, recuperados en 1997 de la selva en la región zoque de Chiapas

En el gobierno de Venustiano Carranza (1917-1920), el exconvento fue un cuartel militar; uso que mantuvo durante la Guerra Cristera (1926-1929). El saldo de la guerra fueron techos de la segunda planta prácticamente destruidos por falta de mantenimiento.

A finales de los 60, el ayuntamiento y el gobierno estatal emprendieron sin mucho éxito la primera restauración; fue hasta la década de 1980 cuando el historiador belga Jan de Vos impulsó su rehabilitación como espacio museístico, lo que logró parcialmente.

En 1999, el INAH, Fomento Social Banamex, y el gobierno estatal crearon un fideicomiso para rehabilitar el exconvento. El proyecto se consolidó en 2010, cuando iniciaron los trabajos a cargo de Jesús Velázquez, coordinador nacional de Obras y Proyectos del INAH, y Olaguibet Guerrero, jefe de Supervisión y Seguimiento de la Zona Sur del INAH. En octubre, el recinto reabrió sus puertas como centro cultural y museo textil.

La restauración consolidó los muros de adobe, restituyó los aplanados con cal apagada y aplicó pintura a la cal. Se cambiaron las vigas en mal estado, parte del entablado del entrepiso, y la techumbre.

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